Archive for the ‘Sentimientos’ Category

Soledad en exámenes

Wednesday, February 8th, 2006

Desde que acabé los exámenes mi mundo ha bajado el ritmo de respiración, ahora va pausado, demasiado pausado… Mi móvil sin alarmas por la mañana, mi estómago con las únicas convulsiones que producen la ingesta de comida… Música en mis oídos y teclas en mis dedos parecen ser las únicas compañeras, junto a un montón de ideas para ir escribiendo a cachos el PFC: gajos de código y párrafos sueltos.

Hoy me desperté y pensé que hacía tiempo que no escribía nada de lo que tengo dentro. Sigo teniendo ganas de crear y cada día cojo un ratito para programar algunas cosas que se me pasan por la cabeza, pero necesito ritmo. Tengo ganas de que vuelvan clases, laboratorios, profesores, compañeros y salir.

Porque con todo el mundo de exámenes o currando es extraño estar en casa, recluido, para no sufrir el frío invernal que asola Madrid.

Peregrinación maldita

Friday, February 3rd, 2006

Parece que este año la peregrinación a La Meca no está bendecida por Mahoma, ya sea caricaturizado o no, porque a los más de 340 muertos que hubo en una estampida en la ciudad ya nombrada se podrían sumar hasta 1400 de un naufragio ocurrido hoy en el Mar Rojo. La cifra no se acerca pero se queda en el mismo rango que la del Titanic, donde hubo 2.228 muertos.

Si realmente hay algún dios en algún lado al que en algún momento tengamos que dar explicación de lo que hemos hecho y, aun en vida, éste actúe jugando con la rueda fortuna en base a nuestros actos… Parece ser que este año no está muy contento con las barbaridades perpetradas por unos y otros, haciéndolo notar en forma de huracanes que alcanzan el alfabeto griego u olas que hacen que hasta la munición de la más rápida pistola y el mortero más potente acaben en el fondo del mar. ¿Será culpa vuestra, habitantes de blancas casas o de cuevas pakistaníes (o pueblos suizos, que todo podría ser)?

El Loco de la Colina

Sunday, January 29th, 2006

La verdad es que Jesús Quintero me ha gustado desde que lo ví por primera vez. Aunque no lo vea casi nada, como el resto de la televisión, pero eso es harina de otro costal.

Recuerdo, no sé hasta qué nivel de exactitud, un programa que hizo entrevistando a mendigos sobre temas de la política actual. Es increíble como desde el respeto pudo sacar un montón de puntos de vista que normalmente no se nos pasan por la cabeza.

Ahora vuelve con El Loco de la Colina, en TVE, y dando una vuelta por la red me he encontrado con un video, extracto del principio de uno de sus programas. En él, recita lo siguiente:

No tener nunca que mentir a nadie, y mucho menos a uno mismo.
No odiar, gozar cuando sea posible.
No tener pleitos, no soportar yugos ni cadenas.
No querer tener siempre la razón.
Saber descubrir la belleza y la bondad ocultas.
Tal vez esas pequeñas cosas son lo que llamamos felicidad.

Realmente cada día me parece más mago este hombre.

Composición de tiempo

Thursday, January 19th, 2006

Si no destacas por algo, por mínimo que sea, algo que te diferencie del resto, ¿tienes alma propia? ¿O perteneces a un alma colectiva? Llamas la atención por algo por lo que otros miles de personas también lo hacen.

He surcado durante años el mundo de tu mano para darme cuenta de que no tienes alma… La conclusión ha valido la pena, y el viaje pudo ser mucho más largo y tortuoso. Le daremos gracias a la Pachamama con las moléculas de nuestro cuerpo muerto cuando ya ni nosotros mismos podamos creer que sí teníamos alma.

Bienvenido al pasado, 2005

Monday, January 2nd, 2006

Como un papel cayendo a un río tranquilo se nos escapa ya el año. Ya no tendremos al alcance de la mano las letras que escribimos en él, sólo aquel que las haya guardado en su memoria podrá hacer de ellas una construcción melancólica, o no… El pedazo de celulosa sigue cayendo con una dirección básicamente vertical y en sentido hacia el centro de la Tierra; pero también hay una componente medio aleatoria medio determinista, como las sacudidas de dos cuerpos a punto de ser recorridos por un orgasmo.

Todos los despertares son confusos, pero este quizás algo más: parece como si fueras ese año que ya se deshace dentro del río. El cambio de impedancia del aire al agua no permite que oigas más que sonidos graves de tono y sentido. Cierra los ojos dice tu cerebro, ciérralos. Haces caso y empiezas a oir tonos distintos, timbres infantiles: campanas milimétricas y perfectamente afinadas.

Cuando ha pasado un tiempo impreciso abres los ojos con una sonrisa, tu cerebro ya no habla; no hay nadie a tu lado; nubes en la ventana, grises como un cuadro pintado con ceniza reblandecida; bienvenido 2006, te queda un año de vida…

Escucho Hufupukar de Sigur Rós

Bits que se evaporan

Wednesday, December 21st, 2005

Por fín ha tenido que pasar… El disco duro donde están los sistemas operativos ha petado. La explosión no sonó muy fuerte pero el pobre Gnome dejó de poder leer archivos, el sistema se colocó en sólo lectura y yo qué sé… Reinicio. Sistema corrupto, mount rw,remount /, fsck /, miles de errores, y lo doy todo por perdido.

No se si le pasa a más gente, pero al ser mi ordenador, el hecho de que SMART lleve quejándose más de 4 meses y que Windows hubiera dicho “se acabó” hace 2 meses, no me preocupaba… Paso, que funcione hasta que funcione y cuando quiera morirse pues ya pensaré qué hago. Eso en un servidor en producción es impensable; a la mínima se hace una imagen y disco duro nuevo, sin contar que todo va en RAID así que si un disco se jode no hace falta más que cambiarlo por otro nuevo.

Perder no he perdido más que tiempo: una práctica que empecé hoy en Matlab y el sistema sobre el que iba desarrollando el proyecto de fin de carrera. Pero bueno, el PFC en sí lo tengo siempre actualizado en un servidor ftp y en Gmail así que… Lo que más pereza me da es el proceso de ahora: arrancar con Ubuntu Live (que ya está bajándose a 420 kB/s), meter en el disco duro B (que aún funciona, y espero que por unos años más) lo que pueda sacar de las dos particiones de A que me sea útil… Y reinstalar. Como no quiero perder el tiempo voy a instalar sólo GNU/Linux y dejaré una partición de 15 GB libres por si algún día me surje algo… O directamente paso y me hago una máquina virtual, que no es mala opción. Y luego el paripé de siempre que gracias a apt-get es una delicia:

apt-get install scummvm amarok octave gnuplot win32codecs .....

Yo qué se, sentimiento de tristeza, pereza y sueño; así que, por hoy, esto se ha acabado… Ah, y bendito portátil que no falla nunca… Gracias mil a aquel desde el que esto escribo.

Cama de agua

Wednesday, December 14th, 2005

Te despiertas y te encuentras contigo mismo. Hola. Estoy aquí. Soy yo. El calor de tu cuerpo que durante toda la noche ha acumulado el nórdico está ahí acompañándote. ¿Qué es lo que realmente te mueve a salir de esa auto-matriz tan acogedora? Sí, sí, me refiero a qué interruptor cerebral hace que abras caparazón de tela y plumas, te levantes, enciendas el ordenador, la radio, … Tantas cosas de repente y sin anestesia.

Alguna vez ya he hablado de las múltiples “camas” que existen a lo largo de la mañana. Porque no menos confortable que la cama es ese momento en que, tras dejar correr un poco el agua y terminar de desnudarte, te metes bajo el agua de la ducha. Vaya, la cantidad de problemas que hay fuera de las fronteras de ese agua que cae y llena de una fina capa de líquido elemento a cuarenta grados y tú ahí dentro. Si quieres puedes olvidarte de todo; yo personalmente pienso durante esos 3 minutos que no hay problema importante, que las cosas que te preocupan en el día a día no pueden compararse, ni de lejos, con la de cosas increibles que sí que hay en tu vida.

Algún día comenté que quizás no había problema grande o pequeño, que todo es relativo. Pues yo creo que sí hay alguna vara de medir para este tipo de cosas; y afortunadamente, nos ha tocado el lado que refleja del espejo. ¿Por qué digo esto? Porque, al igual que un espejo, no hacemos más que vernos a nosotros mismos y este lado no deja ver lo que hay al otro. El lado donde no hay sino un muro de gris mate, sin reflejos, sin luz…

Y todo esto, bajo la ducha.

Frío

Sunday, November 27th, 2005

Volviendo en el búho a casa todo era extraño. De dos semanas a esta parte ha llegado el frío que caracteriza el invierno de las ciudades del interior de España (el de unas más que a otras). Un chico comenzó a tocar el saxofón y la calidez y el olor a humanidad hizo que todos nos sintiéramos un poco más resguardados.

Luego llegando a casa iba andando por la calle. Me encanta la sensación de estar calentito entre tanto frío: leotardos, pantalones de pana, un jerseicito y una chaqueta de lana, palestino, gorro y guantes… Los ogros son como las cebollas. Y las cebollas son como una fruta jugosa si le quitamos los añadidos que Matrix les da.

Y ahora, a pocos metros, mi cama me espera. Deslizarme dentro despacito, luego un rápido movimiento de piernas para que esa energía cinética se transforme en un calor propio de mí, para que yo lo disfrute. Hoy no veré por la ventana el cielo naranja de Madrid: no hay nubes… Pero doy por seguro que dormiré como un bebé incapaz de tener preocupaciones, como el aire que duerme sobre nosotros en cada momento que nos olvidamos de él.

Y el PageRank de mis sueños subiendo poco a poco, punto a punto, hasta hacerme desaparecer por unas horas de este mundo. Quizás susurre “creo en las hadas” para que me acompañes desde la lejanía, cada uno en sus espacio. Y te deseo, como hizo el saxofonista al abandonar el barco con ruedas en que íbamos: a cumplir sueños.

Pensar

Tuesday, November 22nd, 2005

Hay un montón de cosas que hacer en este mundo. Rodeados de noticias, de adoquines, de información. A veces tengo la sensación de que hemos ido creando un mundo en el que el gran olvidado somos nosotros mismos.

Cada vez las persona pasamos menos tiempo pensando; no sé si es algo bueno o malo, pero ahí queda. En el metro muy poca gente está sin hacer nada: lee, escucha música, usa el móvil, la PDA… Otros duermen.

Pero todo es insignificante, inocuo… Sí, esa es la palabra, la rutina en el primer mundo acaba por ser inocua… No te trata mal, no deja huella en tí ni deja que la dejes en nadie; vivir así no duele. Y el dolor viene con el ser humano, es un mismo pack. Es muy fácil pasar por la superficie de la vida, patinando sobre hielo como dijo alguno: aunque te resbales siempre habrá un suelo liso y perfecto que te recibirá. Como la matriz materna.

Recuerdo una ciudad, Annecy, cerca de los alpes franceses. Me horrorizó el darme cuenta de que era lo más parecido al plató de El Show de Truman: un lugar perfecto donde criar a tus hijos, lejos de cosas como la marginalidad, mendicidad, bohemia y pobreza. No, no, no. Ahí no cabía nada de eso. Qué asco.

Porque en un hipotético mundo perfecto no me imagino a nadie pensando, sé que debo pensar. Sólo hace falta un foro donde compartir ideas… Ah coño, Internet.

Sueños que se acaban

Saturday, November 19th, 2005

Seguro que tú también tienes sueños sin cumplir. Quizás te gustaría compartir el discurrir de los días junto a alguien, sin hacer ruido, sin hacer otra cosa que construir una sola vida a partir de dos. Dicen los físicos que cuando dos cosas se hacen una se libera un montón de energía. Tantos ceros no caben en mi calculadora.

Quizás, por otro lado, haya cosas que no quieres ver; puede que no quieras ver llorar a esa persona. ¿Te has planteado alguna vez cómo se sentiría un pescador en una playa llena de peces muertos? Impotencia, desasosiego, tristeza, … como al ver lágrimas en sus ojos.

Ays, sería increible estar al lado de alguien que disfruta de todo cuanto pasa. No hay nada más bonito que una sonrisa creciendo como una flor en primavera, en pleno otoño; porque recuerda que la primavera no es sino una metáfora de la felicidad y que sólo nosotros podemos hacerla pública.

Lo malo de todo esto es que todos los sueños tienen que acabarse algún día. Cuando un sueño no se va a ver cumplido es mejor despertar… Despierta, que nadie ha conseguido aún que el amanecer no nos ilumine cada mañana. No está permitido dejar de disfrutarlo.

Y también sé, por último, una cosa más: hay sueños que no acaban como un vaso destrozado en el suelo; creo que pueden quedarse como los buenos recuerdos que se esconden dentro de los álbumes de fotos. Siendo buenos recuerdos.