Archive for the ‘Sentimientos’ Category

Mis Sueños en mis manos

Monday, June 5th, 2006

Sí, para mi los sueños forman una parte muy importante en el mantenerme “estable” emocionalmente. Vía de escape y ouija en contacto con mi subconsciente. Mis sueños me dicen lo que realmente quiero y ya soy yo el que elijo si lo haré o no. Mis sueños son el desván de mis fantasías… Y hace tiempo que los controlo.

Hoy leí en Microsiervos algo sobre los sueños lúcidos, y es algo que yo siempre he tenido: poder darte cuenta de que estás en un sueño y tomar tú las riendas. Para saber más es interesante el artículo de la Wikipedia sobre el tema: Sueño Lúcido en Wikipedia.

La forma de saber si estás o no en un sueño (no vayas a causar una catástrofe en el mundo real) se denomina Test de Realidad, que consiste, en resumen, comprobar de forma directa o indirecta (interactuando o no) si suceden cosas imposibles.

Mis sueños lúcidos se suelen suceder normalmente tras encontrarme con una pesadilla relacionada con la Universidad, o con haber causado alguna catástrofe. Una vez soñé que me dejaban a cargo de mi sobrina y se me ahogaba en una piscina… Cuando me dí cuenta, tras pasarlo bastante mal, de que todo aquello era imposible, me dediqué a hacer lo que haría una persona atrapada en el tiempo… Cada uno tiene sus deseos no cumplidos, y los mios hoy no los desvelaré ;) . Por si tienes curiosidad, en El sentido de la vida dan algunas ideas, entre las que me hace mucha gracia la siguiente:

Puedes trabajar durante tus horas de sueño, si es que algo así es deseable. Si tienes poco tiempo, puedes estar toda la noche repasando un examen sentado en tu onírica mesa de estudio.

Lo segundo que más me fastidia de los sueños lúcidos es cuando me despierta alguien y me los destroza; lo primero es que cuando más mayor me hago, más me cuesta volar.

21 cosas que me hacen feliz

Saturday, May 27th, 2006

Me gusta…

  • Ducharme viendo la luz del Sol
  • Beber agua y dejar que se me desparrame por la camiseta
  • Dormir la siesta oyendo Pauline en la Playa
  • Rascarme entre los dedos de los pies
  • Despertarme, ducharme, y volverme a dormir
  • Darme cuenta de que huele bien cuando salgo del metro
  • Despertarme en una casa que no es la mía
  • Enumerar los canales de transmisión de datos que me rodean
  • Encontrar algo que alguien escribió y se dejó olvidado
  • Cerrar los ojos abrazado a alguien durante mucho tiempo
  • Despertarme, masturbarme, y volverme a dormir
  • Fregar mientras oigo la radio con la ventana abierta
  • Recordar algún lugar lejano al oler algo cuando voy por la calle
  • Irme a dormir después de encontrar una conversación que me ilusione durante una noche
  • Ejecutar el Monkey Island con sonido por el altavoz del ordenador y que se me pongan los pelos de punta
  • Encenderme un cigarro estando solo y sin oir ni oler la ciudad
  • Mirarme en un espejo y descubrir que hacía mucho tiempo que no me fijaba en mí
  • Saberme la única persona despierta en un kilómetro a la redonda
  • Sentarme en un autobús y que me entre sueño
  • Romper la tersitud de una cama recién hecha con sábanas limpias al meterme dentro
  • Desmontar un aparato electrónico sin tener luego que volver a montarlo

Banda sonora

Wednesday, May 3rd, 2006

Hay momentos en los que, de repente, la luz que te rodea te absorbe y ves todo de una forma más clara. Consigues darte cuenta de cosas que hasta entonces tu mente te negaba y las banalidades se esfuman de tu realidad por un instante.

En mi caso esos momentos normalmente son detonados por la música. El caso más reciente fue con la banda sonora de Los amantes del Círculo Polar. Por un momento te haces consciente de tí mismo, de que estás donde estás y sólo eso es algo apasionante, algo que ni el mejor de los videojuegos podría simular.

La felicidad se compone de cosas pequeñas, pero debido a su tamaño son más difíciles de ver, aunque te rodeen por completo. ¿O acaso ves todas las partículas suspendidas en el aire? Si consiguiéramos ver el maravilloso juego de átomos que se desarrolla a nuestro alrededor no volveríamos a ser infelices.

Mi conclusión, después de analizar los últimos cartuchos de dinamita musical que han generado esas situaciones, es que cuando la banda sonora de tu vida es instrumental tienes más capacidad de escucharte a ti mismo.

Sueño

Thursday, April 13th, 2006

Madrid, como si fuera agosto, se ha quedado vacío. Aceras llenas de las almas de los coches que suelen pasar ahí las noches… Y que ahora no están. Me encuentro solo entre tanto ladrillo, plástico y asfalto; pero de forma contraria a lo que se podría pensar me gusta, me encanta: ahora mismo soy muy feliz aunque de una forma quizás un poco enfermiza.

El estar un par de días sin relacionarte con nadie hace que la mente se asimile a si misma. Hoy cociné con lo que queda por la casa (mañana me toca hacer compra) y fue la mejor comida que recuerdo en los últimos años. Probar algo nuevo es más sencillo cuando estás solo, y he demostrado culinariamente el parecido entre un código hash y una comida: el más mínimo cambio puede variar completamente el resultado. ¿Qué cuál fue el cambio de hoy? Hacer un hueco en el salteado de cebolla y beicon para echar el orégano, dejarlo así en la sartén unos 5 segundos y luego ya echar el tomate para arrejuntarlo todo y servirlo junto a 3 nidos de pasta… Me supo totalmente distinto que cuando echaba el orégano después del tomate. Durante 10 minutos fui inmensamente feliz siendo consciente de que, poco a poco, voy aprendiendo cosas que me sirven para ir cambiando poco a poco lo que soy hacia lo que quiero ser.

Abro las ventanas de par en par y oigo silencio, Madrid duerme de día y de noche, como cogiendo fuerzas. Y yo duermo con sueños maravillosos en los que todo es como yo quisiera y en los que digo las cosas que no me atrevo a creer. Que sea de día hasta tan tarde es delicioso, pero no ayuda a administrarse el tiempo porque en cuanto te quieres dar cuenta son las nueve y media de la noche. Ahora son las ocho y diez.

¿Se necesita a una segunda persona, o una tercera? Quizás los primeros días no e incluso puedes llegar a vivir siempre aislado, pero no creo que a partir del tercero sea bueno, así que mañana o a más tardar pasado saldré de aquí, me mojaré en el césped de algún parque y miraré a mi alrededor.

Odio

Thursday, April 6th, 2006

El odio genera odio; de seguir así las cosas en los medios las cosas se van a calentar tanto que algo arderá; y el fuego se extiende con facilidad.

¿Mi propuesta ante esto? Apagón. ¿Hablo de la COPE? Sí, y de la SER y de las antenas, y de las universidades y de los trenes, de los relojes y las farolas, y de las aceras y los autobuses, del metro y de los metrónomos, de los edificios y de los caminos… Una semana de apagón para darnos cuenta de lo que importa y de lo que es superfluo. Tú eres superfluo y yo también; y eso es lo triste y lo bonito que tiene este juego al que llamamos vida.

Esto no es posible: pide la baja y quédate un mes en la cama, vive tu interior.

La Prima Vera, que siempre vuelve

Monday, March 27th, 2006

Hoy ha sido, y de forma oficial en la RIMC, el día más feliz del año. ¿Por qué? Una hora de desfase horario, que no una hora más de luz, que prolongará las sonrisas iluminadas por el Sol hasta ya entradas las 9.

Dicen algunos que la primavera empezó hace ya días debido a la posición de la Tierra con respecto al Sol. Bueno, esa es la opinión científica y es bastante respetable, pero el cambio realmente ha sido hoy. Ya ha comenzado la carrera de larga duración en la que se disputan el oro alergias, moscas y mosquitos, picores en la piel y amaneceres nocturnos porque repito, no nos han dado una hora más de luz.

Pero no hay que ser pesimista, ha llegado el botellón a pequeña escala, el que no molesta a los vecinos; también está el salir de casa sin ropa de abrigo, el desempolvar las chanclas, el olor a cloro de las piscinas… Se acabó el salir de casa a la medianoche como los vampiros porque “Total, ya que voy a salir de noche pues lo hago a conciencia”; ya podemos salir a las 7 y disfrutar de nuestro buen amigo el Sol unas cuantas horas. Sí amigos, todo eso está por llegar, de nuevo, y muy pronto. Dentro de poco espero que el Gobierno de la RIMC se tome vacaciones para dar un Golpe de Estado y recibir a la estación entrante como se merece.

¿Quieres saber qué pasa en Madrid en estos días de inicio de primavera? Date una vuelta por las últimas fotos sobre Madrid en Flickr.

Madrid, tan mío que no lo quiero

Saturday, March 25th, 2006

Tú ciudad debe también tener algo de especial, me decía una y otra vez mientras volvía a casa en el autobús nocturno. Esas cosas que ves en las ciudades ajenas también deben estar escondidas en algún lado de ésta. Será que están, pero de tanto verlas ya ni las veo; como la vista de aquel jugador de rugby que se estrelló en los Andes y, de tanto ver, se quedó ciego temporalmente.

Me ha pasado en Barcelona, en Valencia, en París, en Berlín, y en otras ciudades a las que he ido: les encuentro magia con tanta facilidad que sería capaz de escribir posts sin parar mientras ando por ahí. En cambio aquí en Madrid me cuesta, y esa cosa inexplicable de la que hablo no la encuentro en la ciudad sino en las personas, en los lugares efímeros que crean estas. Pero ¿qué hay de las nubes sobre los tejados, de las farolas sobre las aceras? ¿Será que la sensación de sentirme extraño me agrada e influye como si fuera un filtro en la forma de verlo todo?

¿Solución? Conseguir no ver a Madrid como mía, llegar a ver este conjunto de piedras curiosamente dispuestas como algo ajeno y tener la sensación de la que hablé hace dos posts: sentir cómo algo se va convirtiendo en algo tuyo desde lo ajeno, desde el desconocimiento. Quiero sentirme de aquí, pero después de haberme sentido extraño… Si sólo pasara con las ciudades muchos problemas serían de fácil solución, y un tiempo de oxigenación nunca viene mal; luego podré decir aquello de “estábamos tomándonos un descanso”.

Vuelta de Fallas

Wednesday, March 22nd, 2006

Cierro los ojos y, sin aún soñar, empiezo a recordar los lugares que he hecho de alguna forma míos en los últimos meses… El sentimiento que tengo cuando soy consciente del proceso de que algo ajeno empieza a formar parte de mí es de los que más me gustan. Para mí, hoy, esos lugares son el albergue de Berlín y la casa donde estuvimos en Valencia.

No es algo tan extraño; cuando sales por tu portal y ya no es extraña esa acera ni el olor típico de la que ahora es tu calle. O el salón de las personas que te acogieron hace menos de 48 horas que ya es curiosamente familiar. O la canción que descargaste ayer y hoy no puedes dejar de escuchar, una y otra vez, sea por lo que sea.

La rutina te destroza y, como todo, es relativa. ¿Qué es rutina? Para mí algo lo es cuando no valoras los cambios que, para bien o para mal, siempre existen. Ganar y perder, soñar y despertar, mirar y evitar miradas, mil un besos o ninguno… No existen fórmulas para describir la relatividad de los humanos… La masa al cuadrado multiplicando a la velocidad de la luz no es ya más energía; es fácil, no hay masa, sólo energía.

Estos días en Valencia han tenido menos de pensar en este tipo de cosas de lo habitual, pero sí me fijé en lo que deben saber (o al menos practicar) de todo esto la gente que vive levantando con sus manos esas obras de arte que son las fallas. Disfrutar del trabajo y quemarlo para poder seguir trabajando parece ser una del centenar de ideas que surgen al ver arder tanto trabajo en tan solo unos minutos.

Aunque, por otro lado, también hay momento para la crítica, como en el artículo de Trini Simó titulado: Las Fallas o la ocupación insaciable, publicado en El País y en el que se relata cómo cada año esas fiestas vuelven más y más la espalda a los propios valencianos; cómo la megalomanía hace dejar las cifras a un lado y no para economizar sino para derrochar; cómo, y quizás sin querer, se fomenta una fiesta salvaje llena de acción, de movimiento, de color, pero escasa en diversión saludable, conocimiento de la ciudad y disfrute por y para todos.

Era la segunda vez que visitaba Valencia y la primera desde 10 años atrás y ha sido increible, sobre todo por la gran acogida de esos dos ángeles que tuvieron a bien tomar el riesgo de aceptarme a mi y a otros cuantos como inquilinos; aunque al final creo que se cumplió aquello de 2+2=5… En decibelios por supuesto ;)

La energía de los pensamientos

Tuesday, February 28th, 2006

Volviendo al tema de Diary-x, del que hablé hace un par de días, me ha asaltado un mar de dudas.

Hoy en clase comentó el profesor que, realmente, en una sala la voz pronunciada no se acaba nunca, esa energía en forma de presión sonora se mantiene infinitamente a pesar de traspasar rápidamente la barrera de nuestro umbral audible. Durante ese tiempo, la presión sonora forma parte del fenómeno que denominamos reverberación. A partir de entonces, sólo la técnica, y a partir de cierto instante la matemática, sabe qué pasa.

Por tanto tengo respuesta parcial para algo que me lleva dando vueltas a la cabeza mucho tiempo: ¿realmente se pierde todo lo que hacemos, o al menos está destinado a perderse? No, sería terrible que el mundo no registrara cada uno de los movimientos y acciones con que interactúas con él, aunque fuera para sí mismo; como si a Gea le importara más que nada en el mundo recordar cada choque de cuerpos, cada corriente migratoria de aire. Como sabemos todo esto es mentira, la infinitesimalidad no existe, el mundo en el fondo es discreto, o dicho de otra forma: entre cero y uno sólo hay infinitos números en nuestra paranoica cabecita de humanos. Es una idea estúpida.

Un roce es algo nimio, delicado, indetectable incluso; apenas hay intercambio o gasto energético. ¿Pero un objeto? ¿En qué consiste crear un martillo? ¿Una piedra es un ente per se? Algunas religiones o corrientes filosóficas dirían que sí, que todo objeto tiene un momento y un lugar en el que existe, y en el resto sigue existiendo por el mero hecho de haber existido alguna vez.

Yo no lo creo, cuando algo varia sin haber sido fotografiado o registrado desaparece… Sí, irremediablemente lo hace, deja de existir: ¡pum! Ya está, si nadie sabe que esa piedra existió es como si no hubiera existido pensarán otros. La destrucción o cese de existencia de algo debe ser un duro golpe para Gea. Yo voy más lejos y le doy a los pensamientos categoría mayor que la de las cosas.. Los considero más importantes, al menos hoy. Entonces, y volviendo al inicio, ¿hasta qué punto se habrá visto sacudido el lugar donde las cosas que existen están al menos registradas? Porque la pérdida de cognoscencia que ha habido ahí ha sido muy grande.

¿Qué es un pensamiento? ¿Qué es una idea perdida en el fondo del recuerdo humano? Y digo perdida, no recuperable. Adios idea, fuiste única y ahora ya nada queda de tu existencia. Sólo en la mente de los humanos seguirás teniendo algo a lo que llamar hogar, ¿te gusta? A mi me da pena.

Lo siento por el ladrillo.

Diary-x ha muerto

Saturday, February 25th, 2006

Terrible, lo que ha sucedido es algo terrible. ¿Cuánto cariño y dedicación pone un blogger en cada uno de sus posts? ¿Qué es un blog para el correspondiente blogger? Y ya entrando en filosofía, ¿qué valor tienen las palabras?

Personalmente creo que cada cual tiene una respuesta diferente a estas preguntas. Comencé mi andadura como blogger en Diary-X, bastante más que un año dejando ahí mis ideas, mis dudas, mis pensamientos… Diary-X fue el hogar de mi mente durante un tiempo. Y aunque ya sabía parte de lo que voy a contar hace unas semanas, no ha sido hasta hoy que vale la pena contarlo.

Stephen (el que creó el sitio y mantenía el servidor) sufrió un fallo de disco duro, de esos que normalmente son recuperables. Tras peticiones de ayuda para costear la reparación y recuperación de los datos se lleva a una empresa especializada. Hoy ha hecho público el resultado: nada. Se ha perdido todo, todo. ¿Cuánta culpa tiene este pobre hombre que intentó levantar un servicio que de forma gratuita hacía felices a un montón de personas? Toda la culpa es suya, ha sido irresponsable, y mucho, por no haber hecho nunca un backup de los datos de los usuarios.

Poco antes de irme (y esta fue una de las razones para hacerlo) ofreció un sistema para descargar un backup personal de los datos de tu diario. Yo aproveché eso para programar un script que me lo pasó todo a una base de datos de WordPress (y por eso está aquí ahora desde el inicio), pero no todo el mundo fue tan cauto. Se supone que un sysadmin tiene esa tarea entre sus labores, pero este hombre no lo hizo.

Realmente ha habido diarios buenísimos, geniales, maravillosos, que también han formado parte de mí aunque no fueran míos… Y se han perdido. Lo siento de veras sobre todo por Mentelediario

El único consuelo que puedo sentir es que el que peor lo estará pasando con esto estará siendo el propio Stephen, que al menos ha demostrado mucha buena intención, y habrá aprendido bien la lección. Haz backup. Incluso yo, teniendo esto en un servidor dirigido por profesionales del hosting, hago backup todos los meses. Como sé lo que me dolería perder todo esto creo que puedo entenderos s los ex-usuario de diary-x… Lágrimas por dentro.