Archive for the ‘Poesía’ Category

Gusanos de feria

Thursday, February 28th, 2008
Amanecer como el de ayer, tan frío,
un recuerdo antiguo, pero recuerdo
que había una almohada y luz en la ventana.
Frío y cuchillas viejas; acabó el sueño.

Luz, frío, pelo, sudor, agua,
agua sobre mi piel y entre mis dedos.
Tela, mucha tela. Y de pronto, calor.
Y silencio, silencio en mi boca y mis manos.

Y un circo de humanos, para humanos,
alegres, mentirosos, tristes, borrachos;
cadáveres prematuros, no zombis, infectados.

Y hay miles, millones de rastros de colonia
arrastrándose sobre el asfalto, tristes
y sepultados bajo él, como gusanos de feria.

Wired to you

Wednesday, August 29th, 2007
I’m feeling you far away
but a memory comes along,
from carrier to carrier
b’tween my ears I hear a song.
My rythm is the scanner’s one,
I smile when an address has come.
My rythm is the scanner’s one,
I smile when an address finally has come.

I just want to hear your voice
but nothing but echoes arrive
from a server far away.

My keys are my fortress,
and my laptop is my soul.
Eighty six different dimensions
carry the beating of my own heart.
Eighty six different dimensions
one per finger, so I can get strong.

I just want my ears to hear,
commands soar me
till feeling your heat.

I just want to feel your voice
I just want to feel your love
through a wired connection or not.

Refugio dilatado

Wednesday, January 24th, 2007
En un lugar secreto entre un hormiguero convulso
con un calor vivo que haces crecer de mis manos.
Mis palabras las miden las miradas que uso
para descubrir, despacio, tu cuerpo cercano.

Tus brazos son las manillas de un reloj
que desliza el tiempo bajo el rumor de mi aliento.
Cada golpe de mi voz se queda en tu pelo:
una caricia tuya y, de golpe, un rayo por mi cuerpo.

Quiero descubrirte despacio, y mudo,
regando la flor de mi vida con el agua
que recogiste a lo largo del mundo.

Quiero descubrirme despacio, amando,
alimentando la sonrisa de tus labios con cada uno
de los besos que te doy a tu lado.

Tren vell, via nova

Tuesday, January 2nd, 2007
Vull veure’t com l’àngel que em recorda
que hi queden motius per seguir anant sota el sol,
vull viure’t com el àngel que et duu
cada matí fins el cel dins dels teus llençols.

Com un tren vell que marxa sense presa
i deixa que el cristall no sembli més un mirall,
i que puguem junts fer un autogovern d’entesa,
i que dormis com la nena somrient que vas ser temps fa.

I tot això dins un tren amb destinació desconeguda

Y en castellano:

Quiero verte como el ángel que me recuerda
que quedan motivos para seguir yendo bajo el sol,
quiero vivirte como el ángel que te lleva
cada mañana al cielo entre tus sábanas.

Como un tren viejo que va sin prisa
y deja que el cristal no sea más un espejo,
y que podamos juntos hacer un autogovern d’entesa,
y que duermas como la niña sonriente que fuiste tiempo ha.

Y todo esto en un tren sin destino conocido

Ocho horas

Saturday, December 16th, 2006
Un chocar de mundos en una noche dilatada
entre calles que siempre evocan recuerdos.
Rabia de amar en un golpe de confianza,
sosiego seguro al recorrer tu cuerpo.

El tiempo en la burbuja se agita convulso
saliendo y entrando por nuestros ojos.
Ocho horas arropado en tus palabras,
ocho mil instantes entre tus brazos.

Besos de sonrisas, calor de tu fuego,
dos mundos encontrados una noche
allí donde reposan tus sueños.

Ajuar abandonado

Saturday, November 11th, 2006
Siluetas de aves que un atardecer de fuego cubre
bajo el que arden las últimas ascuas de octubre.
Mismo día, misma luz, y un mundo entre nosotros
tan grande como un muro de tiempo en agosto.

Como un año sin cosechas, truncado por las lluvias
que llegaron de improviso: tormenta de verano que inunda
tras una mañana serena, de sol y naranjada fría,
ilusiones germinadas, crecidas, y ahogadas en vida.

Noche tras noche

Sunday, October 1st, 2006

Hay una canción del grupo Solera que versionó Dover hará unos años; suena aún si cabe más triste, más desgarrada. Como describió días atrás a Dover un locutor de los 40 principales (la canción que me bajé estaba ripeada de ahí): hemorragia emocional… En ese sustantivo compuesto “emocional” debería llevar hache; como algo que has ganado y te das cuenta de que no vale para nada, que sólo te supuso un peso inesperado e inútil. La canción se llama “Noche tras noche”:

Pienso y no quiero pensar, que no tengo en quien confiar
yo perdí contigo aquella fé que no puedo recobrar.
Dónde pusiste tú amor, la esperanza que puse en tí
te llevaste lejos la ilusión con que entonces te la dí, te la dí.

No pude pensar en nada más, desde que dijiste adiós,
no pensé más que en el día en que volverías.
Ahora sólo trato de olvidar que estuviste junto a mí,
con la rabia de estos años que no pude verte.

Noche tras noche recuerdo tus caricias, tu dulce voz,
mi recuerdo crece muy adentro y revive mi dolor.
Se hace de día despacio, pero el sueño no acude a mí,
cómo pude amarte de esta forma y por qué te quiero así, así.

No pude pensar en nada más desde que dijiste adiós
no pensé más que en el día en que volverías.
Ahora sólo trato de olvidar que estuviste junto a mí,
con la rabia de estos años que no pude verte.

No pude pensar en nada más desde que dijiste adiós
no pensé más que en el día en que volverías.

Broken pipe

Wednesday, September 27th, 2006
I can be the moon that takes care of your sleeping hours:
home alone above the darkly traveler shining clouds
which seam a hope long pipe between the mind we share.
Don’t give it up until my cotton pillows gets into ice.

You insist on keeping me beneath the ground you step on.
Don’t let me out of the dark sky we drew to fly
through the roads and the darkest green treehood.

Ceniza y chocolate

Saturday, September 23rd, 2006
Caderas en camino de convertirse en un destino
atrapado en un cristal, en una condena de frío.
Frente a un espejo te ves a lo lejos desnuda
de los besos que te regaló un sueño.

Luna nueva en el cielo y luces en tu pelo
que buscan el consuelo de un suspiro al vuelo,
caliente desde lo más adentro que una palabra
pudo jamás nacer de todo lo que siento.

La noche es larga y más aún el camino
que te queda hasta compartirla conmigo.
Porque allá donde vas no hay miradas
de olores en flor ni de ningún color.

Graba a fuego el margen entre tus dedos
y mi corazón que no alcanzan por miedo
a dejarlo escapar o a apretarlo demasiado
y matarlo de axfisia al filo de nuestros días.

La ruta sin nombre

Thursday, September 7th, 2006
Ilusiones caducas cuelgan de mis noches y mis días;
y un atardecer hiela los pequeños tallos que las hacen mías.
Caminos cubiertos de hojas recién muertas llevan
a una niebla, espesa, como un espejo con vaho que no refleja.

Y me digo: caminante, sí hay camino entre los olivos infinitos;
y mi conciencia dice: pobre diablo sin camino premeditado.
Sigo en ayunas el camino de señales improvisadas;
hambre en mi cabeza y dolor en mi estómago.

Caminante, no es camino aquel que no se comparte,
en el que te resbalas descalzo,
el que no lleva a ninguna parte.