Archive for the ‘Arte’ Category

Noche tras noche

Sunday, October 1st, 2006

Hay una canción del grupo Solera que versionó Dover hará unos años; suena aún si cabe más triste, más desgarrada. Como describió días atrás a Dover un locutor de los 40 principales (la canción que me bajé estaba ripeada de ahí): hemorragia emocional… En ese sustantivo compuesto “emocional” debería llevar hache; como algo que has ganado y te das cuenta de que no vale para nada, que sólo te supuso un peso inesperado e inútil. La canción se llama “Noche tras noche”:

Pienso y no quiero pensar, que no tengo en quien confiar
yo perdí contigo aquella fé que no puedo recobrar.
Dónde pusiste tú amor, la esperanza que puse en tí
te llevaste lejos la ilusión con que entonces te la dí, te la dí.

No pude pensar en nada más, desde que dijiste adiós,
no pensé más que en el día en que volverías.
Ahora sólo trato de olvidar que estuviste junto a mí,
con la rabia de estos años que no pude verte.

Noche tras noche recuerdo tus caricias, tu dulce voz,
mi recuerdo crece muy adentro y revive mi dolor.
Se hace de día despacio, pero el sueño no acude a mí,
cómo pude amarte de esta forma y por qué te quiero así, así.

No pude pensar en nada más desde que dijiste adiós
no pensé más que en el día en que volverías.
Ahora sólo trato de olvidar que estuviste junto a mí,
con la rabia de estos años que no pude verte.

No pude pensar en nada más desde que dijiste adiós
no pensé más que en el día en que volverías.

Broken pipe

Wednesday, September 27th, 2006
I can be the moon that takes care of your sleeping hours:
home alone above the darkly traveler shining clouds
which seam a hope long pipe between the mind we share.
Don’t give it up until my cotton pillows gets into ice.

You insist on keeping me beneath the ground you step on.
Don’t let me out of the dark sky we drew to fly
through the roads and the darkest green treehood.

Ceniza y chocolate

Saturday, September 23rd, 2006
Caderas en camino de convertirse en un destino
atrapado en un cristal, en una condena de frío.
Frente a un espejo te ves a lo lejos desnuda
de los besos que te regaló un sueño.

Luna nueva en el cielo y luces en tu pelo
que buscan el consuelo de un suspiro al vuelo,
caliente desde lo más adentro que una palabra
pudo jamás nacer de todo lo que siento.

La noche es larga y más aún el camino
que te queda hasta compartirla conmigo.
Porque allá donde vas no hay miradas
de olores en flor ni de ningún color.

Graba a fuego el margen entre tus dedos
y mi corazón que no alcanzan por miedo
a dejarlo escapar o a apretarlo demasiado
y matarlo de axfisia al filo de nuestros días.

La hora de la verdad

Monday, September 18th, 2006

Enciendo la tele y haciendo zaping encuentro en Antena 3 “La hora de la verdad”, una nueva versión de lo que un día se dio en llamar “La máquina de la verdad” en la que mediante un polígrafo se decide si alguien dice o no la verdad. La mayoría de casos (todos los que he visto) son de infidelidades, estando ambos miembros “afectados” en el plató.

Me parece un formato horrible, asqueroso, repugnante. Que se haga un espectáculo de las miserias de la gente y además con un aparato que científicamente no es concluyente. Tal y como se puede leer en la Wikipedia: “…la utilidad del polígrafo no está resuelta. Personas que resultaron ser inocentes no pasaron la prueba, y personas culpables lograron pasarla. En muchos casos se obtienen resultados no concluyentes, y la utilidad del polígrafo depende fundamentalmente de la habilidad de quien conduce la prueba para hacer las preguntas correctas e interpretar correctamente la información que obtiene del instrumento. No se considera al polígrafo como evidencia de ningún tipo.”

Y encima el presentador es dequeista, la música dramáticamente cansina y muchas parejas parecen actores. Y como diría mi amigo imaginario:

Es peor disfrazar de verdad una mentira que exaltar una verdad indecorosa

Al menos en el programa “Mentiras peligrosas” de Leticia Sabater estaba claro que las “historias” eran mentira (de hecho el nombre del programa lo deja clarito :P ), lo cual hacía que ese programa se pudiese clasificar dentro de la categoría de arte. En este video se puede apreciar :) .

Me sucede una cosa, de estar largas temporadas sin ver la televisión y no relacionándome con la gente más que por internet y por el tradicional medio conocido como “cara a cara” me he creado una versión de la realidad distinta a la que la televisión me ofrece (será porque esos medios me permiten elegir con quién me relaciono). En mi mundo las personas que mantienen una relación amorosa pueden tener otras amistades del sexo por el cual se suelen sentir atraidos. La televisión me muestra un mundo en el que esto no es así; como tantas otras cosas. ¿Quién deforma la realidad?

GTASA+Nosotrash=extraña mezcla

Wednesday, September 13th, 2006

El último disco de Nosoträsh salió hace un año y realmente no es el mejor de todos los que tienen. Pero hay algo en la forma en que me relacioné con él que le hace tener algo especial.

Gran Theft Auto: San Andreas es un juego largo, bastante largo, perfecto para quince días en los que Madrid está vacío y no tienes nada a lo que tengas/quieras dedicar las horas de calor. ¿Está yendo el post por unos derroteros un poco extraños? Puede, pero aún sigue la fase de introducción. Este juego permite utilizar tu propia música como una de las “cadenas de radio” que puedes escuchar a lo largo y ancho del Estado de San Andreas. ¿Ya ves por dónde van los tiros? Sí, jugué al GTASA de principio a fin con el “Cierra la puerta al salir”, que es como se llama el disco en cuestión.

Y ahora lo que me sucede es que siempre que oigo alguna canción recuerdo un inolvidable paseo por una carretera en medio del desierto echando un ojo al retrovisor para que no me aborde un coche de policía, o un tiroteo desde la moto en un bosque densísimo. Ahora escucho:

Es mi corazón una puerta giratoria,
y cuando alguien entra ya se queda dando vueltas
para siempre sobre mí.

En principio iba a hacer un post sólo con esa estrofa, pero al poner la canción desde el principio me vino esa imagen tan “idílica” y recordé a qué dediqué más de 80 horas el verano pasado. ¿Eso no cuenta como créditos de libre elección?

La ruta sin nombre

Thursday, September 7th, 2006
Ilusiones caducas cuelgan de mis noches y mis días;
y un atardecer hiela los pequeños tallos que las hacen mías.
Caminos cubiertos de hojas recién muertas llevan
a una niebla, espesa, como un espejo con vaho que no refleja.

Y me digo: caminante, sí hay camino entre los olivos infinitos;
y mi conciencia dice: pobre diablo sin camino premeditado.
Sigo en ayunas el camino de señales improvisadas;
hambre en mi cabeza y dolor en mi estómago.

Caminante, no es camino aquel que no se comparte,
en el que te resbalas descalzo,
el que no lleva a ninguna parte.

Entrevista a Eva Hache

Sunday, September 3rd, 2006

He encontrado una entrevista a Eva Hernández (Eva Hache) en El País y no se, me ha dejado muy buen sabor de boca. Habla de cosas que se me pasan últimamente por la cabeza.

Habla sobre por qué la gente es más estúpida que nunca cuando más información tienen. Yo también me creí aquello de que “la información os hará libres”, pero parece ser que ese teorema no es tan sencillo como F = m·d2x/dt2.

Y acaba con el refrán “Y lo que te queda por ver”, que es la realidad que nos negamos a ver y la salvación a nuestro desasosiego :) .

Música electronica, mi visión de su incorporación

Thursday, August 31st, 2006

La música electrónica ha llegado a nuestras vidas, ¿para quedarse? Según la primera versión de mi teoría no debería ser así a largo plazo, pero la segunda revision da el visto bueno a este estilo musical per molts anys.

¿Qué ha sucedido para que esos sonidos sintéticos, de timbres diseñados y armónicos con amplitudes que siguen relaciones matemáticas no nos suenen raros? La quinta de los que cuando comenzó el auge de los videojuegos tenían entre 0 y 10 años hemos llegado a valorar muchísimo las melodías hechas a partir de instrumentos sintéticos simples. ¿Y por qué eran simples? Pues porque las máquinas de aquellos momentos no daban para más.

Por un lado las memorias no permitían almacenar sonidos digitalizados de larga longitud (como la música, por ejemplo) ni los procesadores eran capaces de leer de las memorias no volátiles a esa velocidad (recordemos que un CD tiene un régimen binario de 172 kB/s). ¿Qué se hacía entonces? Pues la melodía se almacenaba al estilo MIDI: en vez de almacenar el sonido entero sólo se guardan las notas que sonarán y los instrumentos, entre una gama limitada de estos. Y para crear el sonido de cada instrumento se hacía una aproximación generando algunos armónicos de la nota fundamental.

Sea como sea, los primeros “instrumentos” sonaban muy artificiales, pero a toda una generación no le suenan mal. ¿Cómo va a sonarte mal algo con lo que se han tocado las melodías que te han marcado de pequeño? A mí me pasa con la del Monkey Island, que me sigue poniendo los pelos de punta, y más incluso sonando por el altavoz del PC que en una tarjeta de sonido. Se podría decir aquello de que “tiene un no se qué que qué se yo”.

Bueno, entonces tenemos una generación a la que la música sintética le gusta “porque sí”. ¿Pero qué pasa con los niños de ahora? Acostumbrados a melodías digitalizadas de orquestas y a sintetizadores MIDI que suenan casi casi como un instrumento real no deberían valorar ni disfrutar de los sonidos robotizados y cutres de la música electrónica primitiva.

Hasta aquí la versión 1.0. La siguiente incluye que las tendencias musicales, al igual que en el resto de artes, llegan para quedarse en mayor o menor medida. Esto es, que si un niño ve que a su hermano mayor la música electrónica le gusta pues a él seguramente le hagan gracia esos sonidos.

¿Aún no has escuchado música electrónica por “amor al arte”? Yo te recomendaría que te bajaras algún disco del alemán Ascii Disko (el primero, que se llama igual que el grupo, es bastante light). Y después de eso utiliza Last.fm para conocer grupos similares y poco a poco ve sacando tus gustos personales a relucir. Ahora en mi reproductor de mp3 normalmente hay algo de Morcheeba, Ladytron y Royksopp. ¿Sientes aprehensión por bajarte sus discos? Raramente los encontrarás en los grandes centros de venta de música en España, y lo que sí es de recibo es que si alguno te gusta vayas al concierto cuando se pasen por aquí.

¿Recomiendas algo? ¿Odias la música electrónica? ¿Qué pasa contigo lector agazapado?

Bajo el agua…

Sunday, August 27th, 2006
Abro los ojos tras contar hasta tres,
y ahora resulta que tu olor lo imaginé.
Un beso roto en trozos impares que dejan
mi cama llena de pequeños cristales.

Cierro los ojos tras contar hasta tres,
resulta que ahora ya sí me puedes ver.
Un beso construido con caricias pares muda
de forma hasta ser la gota que inunda mis manos.

Menuda torpeza dejarme pensar en entelequias.
Parece que mi conciencia se quedó dormida
bajo las nubes que plantó la tormenta de ayer.

Despertando sin tí me acuesto de lado,
acurrucado, asiendo mis sábanas
como un reptil enamorado.

Puta conciencia

Monday, August 21st, 2006
Sí, mi conciencia, dos pasos detrás,
¿Por qué llegas tarde? ¡Puta conciencia impuntual!
Escribo canciones, y así no ser una de ellas:
otra tonta en el dial, una más del festival.

Yo soy toda orquesta y hay en mí algo fuera de mí,
¡Que me vendan un afinador pa mí!
mis brazos en sol mis piernas en sí.

Si es un drama que llueva, pues me da la gana llorar,
los ojos de pez hundidos, decidí no abrirlos más.

Yo soy toda orquesta y hay en mí algo fuera de mí, mis brazos en sol mis piernas en sí, ¡Que me vendan un afinador pa mí!

Yo soy toda orquesta y hay en mí algo fuera de mí,
¡Que me vendan un afinador pa mí!
mis brazos en sol mis piernas en sí.

Nosoträsh, de su disco “Cierra la puerta al salir”