Archivo de Octubre de 2006

Nuevo ciclo, gracias a la música

Lunes, 30 de Octubre de 2006

Unos días raros pasan por mi vida… Mucha tristeza por dentro y no terminaba de saber por qué. Alguien consigue que me haga una idea de por qué es (y ya van muchas ayudas en esa dirección, espero que en sentido contrario vayan algunas otras) y vale, ahora sé más o menos qué me pasa, ¿pero cómo lo soluciono?

No me dí cuenta de que había un remedio que no había probado: la música. ¿Cómo es posible que desde que escuché dos canciones concretas ya no esté así de desalentado? Pero no me refiero a escuchar una canción, sonreír, y al acabar volver al estado de tristeza anterior, no. Es que he vuelto a mi estado natural: estar contento. Como si fuera un imán que ha estado a 500K durante un par de semanas; no estoy acostumbrado a esta parte del ciclo de histéresis.

Creo que sí, que vuelvo a ser el mismo y que me voy a tomar las adversidades como lo he hecho siempre: desde la perspectiva de no olvidar nunca que, al menos para mi mismo, soy alguien especial y soy lo más valioso que tengo. Ah, se me olvidaba la canción, Don’t follow the stream, y la puedes encontrar aquí. Se llaman sector7seven, son suecos y su música la ofrecen en Internet, no se si libre o no, pero ahí está.

No encuentro la letra y hay palabras que no termino de pillar, así que… Quizás otro día :D

Gente huidiza

Domingo, 22 de Octubre de 2006

A todos nos gusta ir solos en el autobús, eso está claro. ¿Qué mejor que poder tener el culo en un espacio ancho y los pies bien comoditos en el borde del asiento de enfrente? Pero por encima de eso hay educación, aquello que no hace sentirse mal a las personas.

Aunque tras la típica estación de “vaciado general” me quede solo con alguien a mi lado en el autobús no me cambiaré de sitio. Sería algo así como “ey, me desagrada estar a tu lado”. Yo creo que, aunque sea por respeto, debemos mantenernos en el asiento que nos tocó; y si resulta que tenemos la necesidad imperiosa de no tener a esa persona al lado (imagina que, realmente, huele muy mal) le dices “Ey, me voy a cambiar de sitio pero no pienses que es por tí, es para estar los dos más anchos y tal”. Además de quedar bien, esa persona (que bien podría ser tu futur@ espos@ desde ese momento) se fijará en tí por lo gracioso y original que has sido… Aunque quizás no quieras que se fije en ti una persona que te desagrada tener a tu lado, pero eso es otro cantar.

Resumiendo, huir de la persona que tienes a tu lado es una gran falta de respeto si no hay una razón acordada. Huir de las personas es algo muy común hoy en día (¿o es que hablas con tu compañero de ascensor?), intenta que el autobús sea un refugio al peligro de deshumanicación que sufre tu vida.

Entorno creado

Sábado, 14 de Octubre de 2006

Cuando voy desde el trabajo a la universidad me veo en un tren de Cercanías desde el que se ve Madrid a lo lejos… No estoy a tanta distancia, pero parece pequeño, al menos mensurable, propiedad que desde dentro a veces se ve como un imposible, como una entelequia. Sí, a lo lejos se ve la Sierra, pero al cabo de los meses y los años la tomas como un decorado más, como si fuese un graffiti en un edificio por el que pasas a menudo.

Hace no mucho surgió en clase, de pasada y sin que ni el profesor ni nadie se fijase en él, el concepto de “entorno creado” y llevo pensando desde entonces en él. A mi alrededor no hay nada que lleve más de 5 años sin estar controlado por la mano del hombre, directa o indirectamente. No veo un crecimiento natural o aleatorio de plantas ni una disposición no analítica de las viviendas. Sólo veo entorno creado; una adaptación de la naturaleza a nuestras necesidades. Hay días que cierro los ojos y me imagino uno de tantos lugares naturales en los que he estado; hay bosques oscuros, lagos helados, océanos, montañas inmensas y nubes que amamantan. Madrid es una droga y lo peor es que me gusta.

Llevando aún este pensamiento en mi cabeza salió hace poco la noticia de que en Castilla León se va a construir, previa tala de hectáreas de pinares, una urbanización de lujo orientada al golf y a las segundas viviendas. Y con esto me acordé de otra cosa que también surgió en clase (va a ser que el máster realmente te hace crecer como persona :P ) y que, mira tú qué curiosidad, también pasó desapercibida: el desarrollo sostenible. Sí, todos hemos oido hablar de él, ¿pero hemos leido sobre sus bases y sus consecuencias? Me acordé de Cuba al pensar en un mundo en el que no tendríamos que tener una segunda vivienda en propiedad, ni cambiar nuestro armario todos los años, ni imprimir algo cada vez que queremos leerlo con detenimiento, ni (y esto es lo importante) tener a medio mundo explotado para mantener nuestro nivel de vida.

Un mundo en el que no hubiese amos y esclavos, en el que la economía no tuviese que mantenerse a costa de producir para satisfacer necesidades creadas, en el que reparar las cosas fuese más beneficioso que tirarlas y adquirir unas nuevas. ¿Ese mundo sería en un entorno creado o es que esa idea es de por si insostenible?

Feria del Barrio del Pilar

Domingo, 8 de Octubre de 2006

Este fin de semana, siete días antes de las fiestas oficiales, ya estaba montada la Feria. ¿Por qué en mayúsculas? Supongo que cada feria es en mayúsculas para la gente del barrio donde se monta; son ya muchos años de esperarla con una ilusión creciente según se acercan los días y decreciente según pasan los años.

¿Qué tiene la Feria que merezca ser comentado aquí si cada año hay menos entusiasmo? Pues que hoy estuve, y me sentí extrañamente feliz de ver el ambiente tan decadente que se respira en un lugar así. Decadente, según la cuarta acepción de la RAE (mira que me gusta hacer esto) es aquello “que gusta de lo pasado de moda estéticamente”.

¿Realmente están pasados de moda ese tipo de cosas? ¿O pertenece a una moda atemporal y cutre? Yo pienso que más bien lo segundo. Me refiero a esa moda de hacer dibujos de imitación que, como diría el monologuista Luis Piedrahita en uno de sus monólogos, “son, pero no son“, a utilizar la música más hortera del momento, a cocinar con el aceite más asqueroso posible y tantas otras cosas que se suelen ver en las ferias.

Pero hay un olor que no suelo percibir en las que son fuera de Madrid, el de las gallinejas. Encontré anteayer un texto donde se puede leer:

Un tropel de gallegos, murcianos, extremeños, andaluces, chinos, marroquíes y los restos de algunos castellanos de segunda y tercera generación en torno a una sartén de aceite negro donde un puñado de castizos naturales hierven gallinejas (tripas de cordero lechal fritas con el propio sebo del animal), es Madrid.

Ningún erasmus debería dejar de contemplar tan grato espectáculo. Sí, las ferias son algo apestoso, anacrónico y atemporal (curioso), pero encantador. Un día cualquiera a las 7.30 de la mañana el Metro está lleno de gente bien vestida, elegante, arreglada: formal. Pero cuando nos vemos invadidos por un espectáculo como éste, al menos a mí se me pone la sonrisa y me siento feliz de ver cómo se desarrolla la acción y cómo lo cutre llena las calles con sus desperdicios, el aire con su olor y las bocas con sus tripas fritas… Un espectáculo así llena al capitalismo de su propia medicina al igual que un gorila gigante blanco el pecho de la niña que lo abraza.

Egoismo

Jueves, 5 de Octubre de 2006

Egoismo es no saber encontrar en la felicidad ajena la propia

Fin de fiesta

Domingo, 1 de Octubre de 2006

Ayer ya se acabaron las dos semanas y media de fiestas de despedida de los “chicos erasmus”. Han sido unos días llenos de excusas por las que celebrar cenas, bailes, reuniones y saraos… Para bien o para mal han acabado. Parece que este año todos empezamos una nueva vida: cambios que hacen que veamos los días de unos meses atrás como muy muy lejanos, como pertenecientes a otro plano, otro mundo.

El lunes empiezo a trabajar y empiezo un máster; otros empiezan su PFC y otros inician un ciclo distinto ya sea orientado hacia el mundo laboral público o privado.

Anteayer sentía vértigo por todos estos cambios, mientras que hoy me doy cuenta de que las cosas tienden a seguir más o menos igual sólo que cambian los artefactos teatrales, ni el guión ni el escenario en si.

La cuarta acepción de la RAE para “resaca” es:

Efecto o serie de consecuencias que produce algún acontecimiento o situación.

En mi caso la resaca se acumula en capas, como en el estudio de la geología, en mi papelera: un espumillón, una rosa y un parche de pirata.

Noche tras noche

Domingo, 1 de Octubre de 2006

Hay una canción del grupo Solera que versionó Dover hará unos años; suena aún si cabe más triste, más desgarrada. Como describió días atrás a Dover un locutor de los 40 principales (la canción que me bajé estaba ripeada de ahí): hemorragia emocional… En ese sustantivo compuesto “emocional” debería llevar hache; como algo que has ganado y te das cuenta de que no vale para nada, que sólo te supuso un peso inesperado e inútil. La canción se llama “Noche tras noche”:

Pienso y no quiero pensar, que no tengo en quien confiar
yo perdí contigo aquella fé que no puedo recobrar.
Dónde pusiste tú amor, la esperanza que puse en tí
te llevaste lejos la ilusión con que entonces te la dí, te la dí.

No pude pensar en nada más, desde que dijiste adiós,
no pensé más que en el día en que volverías.
Ahora sólo trato de olvidar que estuviste junto a mí,
con la rabia de estos años que no pude verte.

Noche tras noche recuerdo tus caricias, tu dulce voz,
mi recuerdo crece muy adentro y revive mi dolor.
Se hace de día despacio, pero el sueño no acude a mí,
cómo pude amarte de esta forma y por qué te quiero así, así.

No pude pensar en nada más desde que dijiste adiós
no pensé más que en el día en que volverías.
Ahora sólo trato de olvidar que estuviste junto a mí,
con la rabia de estos años que no pude verte.

No pude pensar en nada más desde que dijiste adiós
no pensé más que en el día en que volverías.