Escuchando el disco Popemas, del grupo gijonés Nosoträsh, encuentras un regalo increible en forma de bonus track. Como dije en el post anterior, tiene relación con la cotidianeidad y la soledad, sucede así:
Llaves que entran en la cerradura, giran y la puerta se abre resonando su eco en una casa vacía de gente. Una mano recoge esas llaves y, con el ritmo del alternar de tacones, se oye cómo caen en una superficie solida. Se enciende una radio, voz dulce arrastra una canción a medias, un bolso se desprende de un jersey y cae en el sofá. El chasquido de un zippo indica que acaba de encenderse un cigarrillo. La voz de la canción cesa y se ve sustituida por la mujer de nuestra historia, sustituyendo llena de cotidianeidad, de calor de vida, a la voz del reproductor, tal que así:
por si alguna vez pasa a tu lado.
Vuelvo a comenzar otro invierno,
otra casa y un buen coche usado,
y otros miles de problemas.
Qué me pongo, llueve tanto,
me hace daño esta luna llena.
Y otro sorbo de cerveza.
Y ahora que no estás en ningún lugar
quiero comenzar, quiero despertar
hoy vuelvo a pintar, hoy vuelvo a pensar,
hoy vuelvo de sal, hoy vuelvo a abrazarte.
Aunque tenga pinta de estar grabada en una casa el estéreo de la voz es tan increible que, si cierras los ojos y te imaginas en medio del salón en el que acaba de encenderse la vida, parece como si esa voz te fuera rodeando mientras da rienda suelta a su hacer cotidiano, libre, y verdaderamente humano. ¡Sé que últimamente escribo muy cursi, será que mis sentimientos están a flor de piel! Por algo será que en PopMadrid describen a Nosoträsh como pop acaramelado y a veces demasiado ingénuo (…) ellas van saludablemente a su aire, obviando presiones y posturas de cara a la galería, y eso se refleja en discos tan agradables, tan confortables y creíbles. A veces es maravilloso ser ingenuo, definitamente sí.
Por cierto, Nosoträsh ha sacado un disco nuevo hace poco, en mayo: “Cierra la puerta al salir“. Si alguien me asegurara que de los 13€ que cuesta el disco al menos 10 iban para ellas, me lo compraba pero ya mismito; aunque preferiría gastármelo en un concierto suyo. Por cierto, la canción en la que está el bonus track está en la red edonkey: (elink).
El mundo, la Tierra, la sociedad, la calle misma es oscura. De vez en cuando todo parece tan artificial, tan de plástico; miro a mi alrededor y no veo más que plástico y energía. Y en un mundo así es dificil sentirse diferente al resto, no demasiado, lo justo. Nadie quiere ser un bicho raro, ¿o sí? Supongo que todo se basa en ser lo suficientemente normal como para que alguien del sexo que te atrae no salga huyendo ante tí pero en tener algo especial como para que te mire a tí más que al resto. Quizás por eso hay tanta gente que apesta a colonia de bebé; ¿síndrome de Peter Pan? Más bien de Michael Jackson pienso yo. Al final todo son hormonas. ¿Cómo eran las hormonas en “Érase una vez el hombre”? Creo que aún no se habían descubierto; si así fuera, ¿tendrían perilla? ¿o quizás la nariz roja? Un misterio más para mi entrada “misterios” en la PDA.
