Archive for November, 2004

¿Perfección?

Wednesday, November 10th, 2004

Últimamente creo que tenemos más pudor por lo imperfecto… Por aquellas cosas que no siguen una ecuación matemática… Por aquellas cosas cuyas superficies no se pueden explicar o no puedes decir cómo evoluciona…

Miro a las nuevas construcciones y me parecen todas tan… perfectas, que siento un poco de repulsión. Antes las cosas erán más imperfectas pero con más sentimiento. Por ejemplo, recuerdo de pequeño estar tumbado en el suelo y observar las maderas del parqué, o el hilo de la ropa que me hacía mi abuela y encontrar bellas imperfecciones: ahí estuvo alguien haciéndolo.

Hoy si te acercas mucho a algo verás plástico pulido, transistores con un encapsulado de textura sin fisuras, láminas de metal con un matiz que parece medido con regla… Los edificios se aglomeran a las afueras de las ciudades en formas geométricas; nada que ver con de las calles con esquinas anárquicas y mágicas del centro de la ciudad. Los ríos de los pueblos han dejado el lugar a los riachuelos artificiales que, con orillas de piedras de forma cuadrada, llevan un poco de humedad a algunos parques…

Y hasta en nosotros mismos, en la tele no sale nadie con arrugas, todo el mundo parece perfecto. E incluso mucha gente no sale de casa sin maquillarse. Queremos que nuestra piel sea tan suave como el acero de los pomos de los baños de las estaciones de Renfe… Hasta un punto en que en vez de piel tengamos acero, y que ese acero llegue a nuestro corazón para saciarse con la última gota de humanidad que bombea a lo largo de nuestro cuerpo por el sistema circulatorio.

Mira tus manos: están llenas de imperfecciones. Imperfecciones que hacen que tus manos sean tuyas; que tu estilo de cortarte las uñas sea tuyo y de nadie más. Mira tus manos. Esa forma casi aleatoria, pero inherente a tí, que tienes de arquearlas cuando las has mirado es también tuya… En cambio el imitar lo que uno ve en la televisión es convertirse un poco más en ese Yo al que parece que todos estamos invitados a ser.

La perfección llega hasta las partes más íntimas de uno mismo. Si no estás en un lugar público y no crees que esto va a acabar en un juego sexual baja tu mano hasta cruzar el botón de tus pantalones (¿falda?) y piensa qué es lo que estás tocando: eres tú, es tu cuerpo y seguramente tiene imperfecciones maravillosas: vello, plieges de piel, canales en los que otras partes de tu (u otro) cuerpo encajan de forma extraña pero nunca perfecta y mucho menos igual al sexo de otro. Ser humano es valorar esas diferencias. Pon “sex babes nude galeries” en Google y observa el cuerpo de esas chicas que parecen sacadas del mismo molde. Sí, una es morena y otra rubia, pero muchas tienen hasta los labios y la organización del vello púbico de la misma forma.

¿Y lo digital? Es el sumun de lo perfecto ya que el número de posibilidades en las cosas digitales es, por definición, limitado… Hasta está de moda en la tipografía y las vallas de publicidad (efecto pixelado, líneas rectas). No tiene las infinitas singularidades de lo analógico. El vivir en una ciudad rodeado de cosas perfectas hace que, cuando vas al campo, te marée la cantidad de cosas en las que hay que fijarse: amigo, ahí no hay perfección; reina la anárquica naturaleza.

Ni la música se escapa de la perfección, que es como La Nada, pero en una forma un poco más dulce.

… Ser perfectos a base de pisotear las partes del mundo que no lo son. No es fácil vivir en un lugar imperfecto, pero es precioso (siempre que la globalización mala no te aplaste contra ese frágil nido de hadas que puede llegar a ser)…

… Piedra pulida, madera encerada, humanos borregos, imperfección perfeccionada… Todo es plástico.

El centro comercial que está en mi barrio era maravilloso: fuentes de agua, y losas de pizarra para sentarse, y tiendas cuyos logotipos no eran letras metálicas industriales ni eran sucursales de cadenas megalomaníacas… El verano pasado hicieron obra de reforma y ahora veo el mismo centro comercial que puedo ver en cualquier otra ciudad de España… La mala globalización que la llaman. Vips, McDonalds, Pans&Company… Parece que a la gente le da miedo llegar a un sitio y no saber de antemano el nombre de lo que quiere comer. A eso yo le tengo guardado un nombrecito: perfección.

Caminos

Monday, November 8th, 2004

Hoy para volver de la universidad no tomé el camino de siempre. Además de coger la línea 1, me bajé en Sol para coger un autobús que me deja en la puerta de mi casa. Tardo un cuarto de hora más que por otro camino pero me encanta el camino que va desde el metro de Sol hasta ese autobús en Callao.

Al salir del metro de Sol (salida Calle del Carmen), si es de noche, las fachadas blancas de los edificios que dan a la Puerta del Sol y que están entre Carretas y Carmen están iluminadas como si el tiempo se hubiera detenido, como si nada más placentero hubiera que observarlo… Parece que las fachadas se mojaron de plata y por una gravedad inversa la mancha sube hacia arriba como buscando la Luna. En esos momentos me hubiera gustado oir la música que suena en Barrio cuando llegan a la estación fantasma del metro de Madrid.

Sucede que terminas de salir del metro y ves gente de todo tipo: personas que caminan con el rumbo fijo de todos los días, ángeles que yacen cautelosos y observantes con una sonrisa de complicidad hacia el mundo, e incluso una pareja de adolescentes creciendo en simbiosis con las calles de la ciudad.

Luego subo por Preciados, la calle más comercial de España (¿será verdad? eso dicen…), y observo mendigos, niñas pijas, gente alternativa que sale de la Fnac, gente snob que sale de la Fnac, gente que parece triste, gente con la que cruzas la mirada, la única tienda de helados que conozco que tiene helado de arroz con leche: Palazzo… Preciados es eso: gente, Fnac y Palazzo (al menos para mí ;) ).

¿Por qué me hará tan feliz el hacer ese recorrido? Creo que es porque me consigue acercar los días de fiesta a los de rutina; como si creyeras que puedes coger algo, pero mientras estás atado por una goma elástica y cuando crees que lo vas a conseguir la fuerza y las ganas con las que llegaste hasta ahí se vuelven contra tí para devolverte a golpe de goma elástica (o de asiento de autobús) a la realidad… Es lunes.

Pero como en España, queramos o no, las costumbres católicas están enraizadas, pues mañana es fiesta (sólo en Madrid). La Almudena, OLE!

Reincidentes

Sunday, November 7th, 2004

Ayer una amiga me comentó que tenía el nuevo disco de Reincidentes, que era acústico, y que eran versiones de canciones suyas… Como sigo pensando que más vale gastarse 15€ en un concierto que 10€ en un disco pues me lo puse a bajar (como todo oiga).

Aún no se ha bajado por completo, pero en paralelo al disco en alta calidad me puse a bajar las canciones sueltas. La verdad es que suena bien, aunque habiendo conocido, cantado, gritado y sentido esas letras con otra música la verdad es que a veces chirría un poco. Por otra parte Reincidentes siempre ha tenido melodía, encanto y sentimiento a pesar de la fuerza de su música (lo que demuestra que no tienen porqué ser aspectos divergentes).

Sin lugar a dudas es un grupo que entra dentro de mi lista de los 5 grupos preferidos. Como homenaje, transcribo un poco de “Hablando con mi cerebro” mientras la oigo :) :

¿Cómo estás? Vengo a verte, quiero un rato pa’ charlar. Cuesta aún reconocerte, tras la última andaná.
Me pasa que sin más, el sentimiento se me va. No es grato pero es real, sensible al viento y al dudar.
¿Quién me coloca en todo esto, me envenena con los sueños, me sumerge en descontrol, en ansia de variedad? Pánico y placer.

Sabes que no es tan fácil acercarse y penetrar en tu infierno. Aunque etsa noche te dejaste algo en el bar.
No me arrepiento de ná; pero se agria lo que hay. Amor y odio, soledad; siento qué estabilizar no es mi curso legal… Siempre busco detrás y cuando voy a llegar voy y me relío.
¿Quién me coloca en todo esto, me envenena con los sueños, me sumerge en descontrol, en ansia de variedad? Pánico y placer.

Un beso

Cambio de hora

Sunday, November 7th, 2004

Me entristece mucho todos los años esta semana… La primera semana del año en que anochece una hora antes.

Me encanta la noche, pero la asocio con un tipo de cosas y cuando veo que llega tan pronto me pongo triste. El tiempo, la luz, están muy asociados con los sentimientos que genera uno dentro de si y con la forma que tiene de ver las cosas. Salir del metro de noche es triste pero más lo es dar clase de noche…

En realidad no lo es, pero sí si comienzas de golpe a hacerlo; deberían cambiar un minuto al día durante un par de meses, para que fuera menos traumático (no va en broma).

¿Cómo te afecta el cambio de hora?

Por cierto, el admin de MiArroba no ha cambiado la hora del sistema, así que esto aunque lo esté escribiendo a la una menos diez aparecerá como a la una y cincuenta.

Maleducados

Sunday, November 7th, 2004

¿Qué le pasa a la sociedad? El porcentaje de gente que está loca de forma malsana (para si mismo o para los demás) creo que crece poco a poco… Me refiero a esa gente que se vuelve loca con el coche (y agrede a otro conductor, o se comporta de forma temeraria por un pique con alguien), o niños/adolescentes que no tienen el menor respeto por nada ni por nadie, o adultos tan ensimismados en su lucha por ser más que los demás que van pisoteando la buena fe del resto…

¿Causas? Miles, muchas pequeñas y otras no tanto. La forma en la que la televisión hace que valoremos más el cuerpo que la mente; adolescente cuya tarde consiste en ver como gente se insulta, comenta como se folló a nosequién para luego volver con su mujer, etc… y cuyo contenido lo forman personas que valoran más tu apariencia exterior que tu vida interior es una de esas causas. La malísima educación que dan los padres a los hijos en cuanto a la falta de respeto incluso a sus propios padres, el no valorar lo que se tiene, el valorar el ser mejor que otro, el no valorar las cosas diferentes que otro puede tener, … El capitalismo hipercompetitivo al que queramos o no estamos dirigidos que genera odio, envidias y ganas de matar. La falta de ley contra aquellos que son unos jodidos bastardos que deberían sufrir lo que otros sin culpa están sufriendo; como violadores, terroristas de a pie y políticos asesinos…

Este mundo está lleno de objetos, historias, momentos y lugares maravillosos pero de vez en cuando te das cuenta de la cantidad de gente que hace sufrir a otra, de que nadie debería tener miedo a salir a la calle, de que millones de personas no se merecen vivir simplemente para esperar la muerte o ver cómo las decisiones de un político que ni conocen hacen que observen con sus ojos cómo muere aquel al que parieron, aquel con el que se casaron o aquel con quien compartieron las primeras experiencias que brinda la vida.

¿Soluciones? Educación, conversación y castigo al que se lo merece: nada de “son cosas de niños”, si un niño pega a otro aun con solo 3 años se le suelta tal grito al llegar a casa que ni ganas de levantar la voz ni a un gorrión; si un niño se pone tonto, se habla, y si no pues por la fuerza “débil”… Sería increible que a los 10 años la gente es más educada, valora algo más que el ser más que el resto de la manada, cree en si mismo y valora al tiempo que ansia conocer lo que le diferencia del resto.

No, no he tenido ultimamente ninguna mala experiencia… Pero es una observación.

Niebla

Thursday, November 4th, 2004

Madrid comienza a llenar los espacios que hay entre sus edificios de la neblina que, junto al cielo naranja pálido le caracteriza en invierno… Salí del metro y ví que la niebla hacía desaparecer poco a poco los edificios que se alejaban de mí calle abajo.

Recuerdo un día que la niebla en mi barrio era tan intensa que, además de no ver más allá de la segunda planta de mi torre desde la calle, al ir en autobús no sabías dónde estabas y era complicado saber cuándo debías bajarte… La niebla acerca la onírica a la realidad…

Estos días vuelvo de la universidad en la línea 1 de metro. Como la recorro de cabo a rabo (valga la expresión ;) ) puedo ver cómo va cambiando la gente, las formas, los gestos, desde Vallecas hasta Plaza de Castilla entre que paso por el mismo centro de la ciudad… La línea 1 me encanta ya que pasa por muchos lugares que me hacen sentir de aquí, que ya forman parte de mí.

Supongo que a las ciudades uno les coge cariño, al igual que cuando en un viaje le coges cariño a una casa en la que transcurren tus cosas un par de días, o a una estación de tren, o a una calle… Vaya, que los seres humanos (al menos yo, estas son mis impresiones) somos cariñosos por naturaleza, en lo que respecta a enlazar la existencia de otras cosas con tu propia felicidad.

Me gusta viajar porque hago más lugares míos, y casi siempre puedo recordarlos con una sonrisa en los labios. Eso te hace crecer como persona.

Historias

Tuesday, November 2nd, 2004

Me he dado cuenta de que cada vez se cuentan menos historias… Creo que hace 100 ó 150 años era común sentarse a oír las historias que alguien quisiera contar. Según mi punto de vista eso era algo rico ya que había muchas fuentes de aportación: la voz, los matices que cada persona le daba, … Conslusión: las historias tenían vida ya que nacían evolucionaban y si había mala suerte morían.

¿Qué sucede hoy en día? Es fácil crear historias, muy fácil mantenerlas sin cambios y muy complicado que mueran. Para que una historia se mantenga viva sólo tiene que estar en el disco duro de alguien, o en un cd, o una tarjeta de memoria… y estas historias es muy fácil que se mantengan invariables durante el tiempo.

La televisión crea historias únicas y sin fisuras a lo largo y ancho del planeta; crea dogmas que seguimos sin desviarnos mucho; crea una variable estática en la que todos encontramos el agua que sacia nuestra sed de historias que nos hagan parecernos aún más a los demás.

¿Es mejor que antes? Pues no lo sé, es distinto. A mi me entristece que las cosas cambien si eso implica que lo que había antes se pierda; esto es complicado que pase con las historias, pero muy fácil con las tradiciones.

Me parece triste que algunas cosas se pierdan y que, cuando se hacen, se vean como algo raro. Por ejemplo, contar buenas historias alrededor de un fuego en el campo, o no quitar valor a lo que una persona mayor nos pueda contar… Como dijo Almudena en un comentario hace un par de semanas, nos preocupamos poco de los mayores. Cuando veo a alguien mayor al menos siento admiración por haber vivido tantas cosas como seguro que ha hecho… Y eso que yo ya creo que he vivido muchas con sólo la edad que tengo…

Pues eso: que vivan las historias y la gente que tiene arte para contarlas. Que la visión única de las cosas nunca es buena:

La democracia no solo es poder decir lo que uno quiera sino además escuchar lo que el otro nos tiene que decir, más aún cuando no es lo que nosotros pensamos

Pues eso, que muchos de nosotros a veces pasamos meses oyendo sólo lo que queremos oir, o lo que esperamos oir. Y eso sólo crea más atontamiento general, si el que las clases y los trabajos no fuera suficiente.

Cristina Villanueva

Tuesday, November 2nd, 2004

Me entra mucha curiosidad por investigar un poco sobre la gente que, a veces, forma un poco parte de nuestra vida. Por ejemplo Cristina Villanueva; ¿quién es? el simple hecho de conocer el nombre de alguien puede que ya sea investigar un poco.

La primera vez que tengo constancia mental de haberla visto fue en muchas de las pruebas de las Olimpiadas de este verano; a mediodía. Luego, tras la marcha del antiguo presentador de La 2 Noticias llegó ella al puesto. Llevo un par de días viéndola y me gusta una cosa que tiene en común con Lorenzo Milá (que presentó el citado programa durante muchos años): se la ve sonreir cuando termina una noticia medianamente alegre… Eso me da sensación de complicidad, como si a ella también le hubiera emocionado (quizás sí), y de humanidad, como si ella también tuviera sentimientos (que seguramente también).

¿Qué es de la vida de toda la gente que vemos en la televisión, o que escuchamos en la radio? En 7 vidas viven con una de esas personas (en la ficción): Diana Freire, actriz… ¿Cómo será convivir con una de esas personas cuya imagen llega a tantas retinas? ¿Cómo será incluso ser una de esas personas?

Hace unas semanas pusieron en La 2 un documental sobre la vida de Chaplin. Pues bien, cuando estaba en nosequé ciudad la gente le seguía porque era famoso, pero como a 12 metros, por no molestarle… Hoy parece que ser famoso te obliga a aguantar a cualquiera que esté dispuesto a molestarte; hoy parece que se es famoso cuando te admiran porque sí, no por ninguna cualidad que te haga admirable. Creo que perdemos poco a poco aquella fama por pensamientos, inteligencia o destreza en algo más allá del cuerpo.

Volviendo a la señora (o señorita) Cristina, aquí viene un poco más sobre esta chica… Creo que siempre me han gustado fisicamente las chicas con un aire Amélie, pero hasta que no ví la peli no supe como definirlo. Me gustan las personas con una vida interior agitada, que piensan, que filosofan sobre el mundo que nos ha tocado vivir… Normalmente asocio un físico a una mentalidad y aunque no es bueno hacerlo, por llevar a equívoco, soy así. Cuando conozco a una persona me fijo mayoritariamente en su cara, su expresión, y a partir de ahí me imagino qué forma de ser tendrá. ¿Prejuicios? Quizás, pero creo que la cara de una persona conjuga muchísimos aspectos de lo que se cuece en el interior de su cabeza.

Realmente la vida que llevamos no es muy complicada, o a veces sí, pero hay muchas cosas para sacar a la luz: ideas, puntos de vista y rincones mágicos. Quizas la blogosfera tenga algo que aportar a todo esto, al menos a que la gente conozcamos más puntos de vista.