Hoy en Mentelediario se habla sobre la poca felicidad que da el “tengo más quiero más”… ¿Qué nos ha llevado a tener esa necesidad de comprar o poseer más para ser felices? ¡Además de ser una felicidad tan pasajera! Nada más comprar algo ya estás deseando algo más. A mí mi carrera me ayuda a valorar cada “aparatito” electrónico; sin necesitar lo “último”. Me ayuda a valorar lo interesante que puede ser tener 10, comprarte unos transistores, unos leds, etc… y crear algo con tus interruptores, etc… O a programar algo sin gastarte nada (si usas software libre o freeware).
Pensando en esto me imagino ahora cuánta gente (a las 5.30 de la tarde) habrá en la calle Carretas y Preciados de Madrid en tiendas de ropa; sintiéndose por un instante de tiempo felices de adquirir unos zapatos, una falda o una camiseta con una impresión que les haga pensar algo… Felicidad temporal; pero felicidad al fin y al cabo.
(…)
El otro día estuve con Fher en el centro de Madrid por la noche y fue muy a
gradable reencontrarme con él y con mi ciudad. Desde que volví del viaje no había estado en el centro; lo que implica todo lo “típico”: cojer el bus, ir por la Carretera de la Playa, la M30, C.Universitaria, Moncloa, Princesa, Pza España, Gran Vía y Callao (el autobús es el 133; quizás de tanto hacerme el recorrido me parece precioso).
Hablando de autobuses, cuando estuve en Vigo hablamos sobre las lineas circulares de bus (que parece ser que allí son todas circulares). Pues me hizo recordar la parte de la película “40 días y 40 noches” (recomendable si tienes un rato libre; te reirás; la puedes bajar en este elink), cuando, para conocerse, un chico y una chica deciden pasar una mañana dando vueltas en el autobús circular: viendo a la gente, las cosas que hacen, cómo cambia la gente a lo largo de la mañana, etc… Algún día debería hacer algo así: ¿alguien se apunta?
(…)
La noche de Madrid me parece cada día más llena de vida; además en verano es muy distinta.
(…)
Sobre el 15-20 de agosto empezaré a estudiar. ¡Qué pocas ganas! Pero es lo que hay. Por hoy suficiente; es mejor dejar de escribir cuando no hay nada interesante que decir. ¿No?
na vez que la llegada ha pasado y las cosas se ven con más sosiego es momento de contar sentimientos.
n Galicia creo que fue donde más días estuvimos, 4 o 5 días. Además fue donde más gente visitamos, entre ellos unos ciberamigos de mi novia en Vigo.
ola hola hola. Ahora mismo estamos en Gijón Yovana y yo en un ciber tras comer en un chino. Ayer estuvimos con Sara en las fiestas de la Semana Negra: bebimos sidra, montamos en las atracciones (ese booster!) y estuvimos en el concierto de Bébe… Muy bueno; en cuanto llegue a Madrid me bajaré el disco.
olas desde Zaragoza. Al final salimos ayer lunes de Madrid a las 7 de la tarde. Hicimos una paradita en Esteras de Medinacelil y nos cruzamos a una caravana de autobuses que venían de ver a Lurdes… es increíble la de pasiones que sigue levantando la religión en España…
e me hizo raro salir ayer de Madrid; si lo pienso detenidamente me doy cuenta de que llevaba ahí más de un mes casi sin salir desde que empecé a estudiar y todo eso… Han pasado muchas cosas en este mes de junio. También pensé en lo raro que me sentiré cuando vuelva; ya que habrán pasado unos 20 días en los que estuve en otras habitaciones, otras calles, respirando otro aire y (espero) bañándome en algo más que una piscina.
pesar de que el viaje ha comenzado bastante bien echo de menos cosas de Madrid y sobre todo del curso (oigo un trueno …): las aulas, la cafetería, la lluvia desde dentro de la uni, las calles de Madrid en las madrugadas de los jueves, dormir en mi cama con la única compañía de la voz de Mara Torres llevando su “Hablar por hablar”… Bueno, siempre habrá tiempo para todo.
na voz inconfundible y profunda, que transmite el conocimiento y la tranquilidad de alguien que sabe de lo que habla y que se pateaba el centro de Nueva York en busca de discos que comentar aquí en España. Era lo que tenía trabajar en Iberia, de aquí pallá en el vuelo 605 (con minúsculas). Acabó trabajando también en la radio con otro vuelo: el Vuelo 605 (ahora con mayúsculas).
península. Tengo ganas de hacer kilómetros por carretera a lo largo de esta zona del mundo. Parece mentira que lo que más cerca tenemos es a veces lo que menos tenemos en cuenta (el Museo del Prado lo ví por primera vez con 15 años…). Quizás me recuerde un poco a “La balsa de piedra” de José Saramago. Ese libro me encantó; aunque no tanto como “Ensayo sobre la ceguera”. De lo que he leido de él recomiendo TODO. A ver si este verano sigo leyendo un poco de este autor.
yer estuve en Chueca en las fiestas del barrio/orgullo gay. Era una pasada: la plaza llena de gente y un escenario con unos mezcladores bastante buenos y drags, mujeres despampanantes y demás fauna bailando. Parecía un bar tan grande como la plaza ya que la música estaba bastante alta. Creo que estuvo un rato antes Carmen Machi (Aída en 7vidas). Eché de menos a alguna gente de la uni con la que he pasado muchas noches por esos lares.
